Europa Press
El Colegio de Interioristas de la Comunitat Valeciana apostó hoy por "contrarrestar" la caída en su volumen de negocio provocada por el descenso de la construcción "con nuevos nichos de mercado que se detectan en el ámbito de las reformas", según informó en un comunicado esta organización profesional.
Los interioristas valencianos celebraron un debate sobre el futuro de la profesión con motivo de la clausura, la semana pasada, de la retrospectiva Modus Vivendi, en la Sala de Exposiciones del Ayuntamiento de Valencia, en la que los profesionales han hecho repaso de los mejores trabajos desarrollados por el sector durante los últimos diez años y que, tras su paso por Valencia, viajará a Castellón y Alicante.
En el debate, los profesionales analizaron la necesidad de que el interiorista se convierta en "gestor de los espacios para dar respuesta a las nuevas demandas sociales y crear valor". En este sentido, la decana del Colegio de Interioristas de la Comunitat Valenciana, Carmen Baselga, destacó que este sector está "más cerca de la arquitectura que de la moda, porque en tiempos de crisis es un profesional demandado, no tanto para decorar viviendas nuevas, sino para sacar partido a los espacios pequeños".
De este modo, Baselga afirmó que se está detectando un nuevo tipo de consumidor, de segmento medio que, en lugar de comprar, invierte el dinero en optimizar el espacio de su vivienda. Así, subrayó que "durante los próximos años esta será una buena oportunidad de negocio".
Por su parte, la historiadora del Arte y periodista Anatxu Zabalbeascoa -organizadora de la muestra- consideró que el futuro de la profesión quedará marcado por las nuevas necesidades sociales, de modo que el profesional "deberá preocuparse por la realidad y estar al tanto de los cambios sociales", ya que "sólo así podrá detectar las necesidades del consumidor y ofrecerle respuestas".
A su juicio, "estos cambios se plasman en espacios más abiertos y multifuncionales" debido a que "la tipología de familia está cambiando" y a que "los espacios domésticos deben adaptarse a distintas funciones". De este modo, "cada vez hay más viviendas unipersonales o viviendas-trabajo y todo esto queda reflejado en el interiorismo".
Finalmente, la decana del colegio subrayó que "tras la vorágine, la crisis ha servido para la reflexión y la puesta en orden de los negocios; ha permitido parar y reorganizarse". Así, señaló que la actual situación económica supone "un punto de inflexión y una oportunidad para crear valor y para proporcionar a los clientes proyectos de gran calidad".